5 oct. 2010

Esos momentos...

... en que estás en el autobús leyendo "una de esas escenas" donde el autor no escatima en detalles (vamos, que los personajes le están dando al tema), tienes al lado a un niño que no para de mirar en tu dirección y te rayas porque no sabes si está leyendo o no.

¿Te sientes observado?
Autor: Abraham Pérez

3 comentarios:

Mística dijo...

¡Qué cierto es! Pero yo opto por no esconderme, el niño ha de aprender tarde o temprano cómo vienen los bebés al mundo (aunque para ello no es necesario beber sangre de la yugular...).

alexandra dijo...

Más horrible es con un adulto. Un hombre adulto. No hace falta preguntarse si está leyendo o no, ESTÁ leyendo y lo sabes porque notas su mirada(y su aliento)sobre el hombro.

Mística dijo...

¡Que aprendan! Que no les suene a chino todo eso...